Visita al museo del videojuego Arcade Vintage

El día 10 de agosto pude visitar el museo del videojuego Arcade Vintage en Ibi (Alicante). Y durante toda la tarde tuve la posibilidad de disfrutar de todo lo que allí se puede encontrar.

El museo está situado en la antigua fabrica de juguetes Rico en Ibi (Alicante)


El museo abrió sus puertas el pasado 15 de junio en la localidad de Ibi. Y en él podemos encontrar una amplia muestra de máquinas recreativas, máquinas domésticas, pinballs (cosa que me sorprendió gratamente) y algunas exposiciones de distinto tipo para contemplar y aprender sobre la historia de los videojuegos.

Este museo abre los sábados, con un horario de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00. El precio puede variar si vas sólo a una sesión o vas todo el día y si vas acompañado por niños. En mi caso, dos adultos y un niño por la tarde, fueron 25€ (10 por adulto y 5 por niño). A pesar de que las entradas se compran allí, es muy recomendable reservarlas a través de >> su página web <<.


Antes de entrar al salón principal ya se encuentran varias máquinas y un espacio con varias sillas y una mesa preparada para dar charlas y conferencias. De ahí se pasa al salón donde se encuentra la mayor parte de la exposición a través de un pasillo que simula un cielo nocturno estrellado. Y al primer vistazo del salón principal, yo me sentí completamente abrumado.


Hay un espacio amplio y está totalmente lleno de máquinas

Lo primero que me sorprendió fueron las dos filas a los extremos. Al lado derecho eran todo pinballs y al izquierdo consolas clásicas totalmente dispuestas para los visitantes. Luego presté atención a lo que me esperaba en los pasillos centrales: Donkey Kong, Sea Wolf, Paxman, Daytona USA al fondo… Me iba a faltar tiempo.
La espectacular fila de pinballs.



Una vez pasada esa emoción inicial, me puse a jugar a Crazy Taxi porque era ese juego que no podía irme sin probar, la versión doméstica me ha supuesto horas y horas de entretenimiento. Y tras Crazy Taxi probé otro, y otro… Me senté ante las máquinas domésticas, sobre todo interesado en probar las computadoras domésticas de los 80, las máquinas que más desconozco. Y también tuve tiempo de revisar las exposiciones y repetir algunas partidas.




Este tipo de máquinas, son grandes desconocidas para mi, a pesar de su relevancia.

En todo este rato pude valorar la experiencia de tocar y conocer de primera mano videojuegos cuya experiencia sólo había podido sentir mediante emuladores, ports o sólo podía imaginar por vídeos de YouTube. Y es que, a pesar de que se ha hablado mucho sobre el tema, es muy importante recalcar eso mismo. El aspecto táctil de los videojuegos es gran parte en la experiencia.

Si no se realizara un trabajo como el que está realizando la gente del museo Arcade Vintage, no se podría experimentar lo que eran algunos juegos en su origen. Esto es un problema, en ningún otro arte hay tanta importancia en la relación física entre el producto y el consumidor. Puedes ver Psicosis en una pantalla moderna y será parecido a verlo en una proyección como las de su época, sin embargo, algo como Sea Wolf con teclado y ratón ni se acerca a la máquina recreativa.


Parte de la visualización de la pantalla se esconde en el visor del periscopio.

Por eso es vital la labor de recuperar y restaurar estas máquinas. Y tan vital como restaurarlas es abrirlas al público y permitir a la gente jugar, pues de esta forma se hace accesible y pública la historia del videojuego y la experiencia asociada. Por eso mismo estoy muy agradecido por la labor de la gente de este museo y estoy deseando su éxito para que otros puedan imitar la fórmula del museo y repetir ese éxito.

Como he estado contando, una vez dentro de la sala del museo, me vi abrumado por la cantidad de máquinas que había a disposición de los visitantes. Y algunas de ellas con juegos a los que en versión doméstica o mediante emulación había dedicado mucho tiempo. El caso es que pude disfrutar de experiencias de juego totalmente nuevas, aunque conociera los juegos al dedillo.

Tuve que acostumbrarme a la mecánica de Crazy Taxi aunque me conozca todos los trucos punto por punto. Me impresionó que la máquina de The House of The Dead tuviera un sistema de espejos para funcionar. Descubrí las maravillas que hicieron con la inmersión en juegos como Operation Wolf o Sea Wolf. Me maravillé con lo fluido de Tempest y su manejo con dial. Y al fin hice una carrera de Daytona USA con el cambio en H.


Años jugando y no era consciente de que la máquina funcionaba con espejos

También ese mismo día había una charla sobre Spectrum llevada a cabo por la gente de El Mundo del Spectrum. Esta charla no era de mi interés, porque nunca he estado interesado en estas máquinas. Sin embargo, si que es de reconocer el valor de este tipo de eventos y aviso que podéis echar un ojo a futuros eventos para organizar vuestro viaje.

Aún con todo esto, uno se queda con ganas de más por varias cosillas. Había bastante gente, y claro, hay máquinas más solicitadas que otras. Y aunque la gente solía dejar el sitio para el siguiente, había que acabar esperando para poder jugar y en algunas máquinas preferí no esperar y probar otra en su lugar.

Algo que también me hizo quedarme con ganas de más, por el simple hecho de que da rabia que ocurra, es encontrar algunas máquinas averiadas. Es inevitable, al tener tanto tiempo las cosas se estropean. Pero ves una máquina y te da pena tanto que se haya estropeado como no poder probarla.
El primer Outrun se me quedó la espinita clavada...

Sin embargo, y con mucho convencimiento puedo decir que el cartel de máquina averiada es algo temporal. Y esto lo digo con seguridad, porque la gente del museo demostró un interés por su trabajo admirable. Reparando algunas máquinas mientras estábamos allí. También avisando y explicando claramente de que habría un corte de luz para poder solucionar un fallo que afectaba a varias máquinas. Y por si fuera poco este interés mostrado por que la gente pudiera jugar a todo lo posible, cerraron media hora más tarde por las molestias.

Por si esto fuera poca muestra del interés por su trabajo de esta gente, he podido ver por Twitter que afirman que queda mucho trabajo por hacer para tener el museo a su gusto. Pues os puedo decir que el museo ya está genial, cuando esté como ellos quieren, tendrá que ser espectacular.



En conclusión, este museo merece una visita por parte de cualquiera al que le interesen los videojuegos o su historia. Merece la pena ir si te gustan los videojuegos porque pasarás un gran rato probando los juegos que allí hay. Merece la pena ir para enseñar a los más jóvenes cómo funcionaban los juegos de recreativas y máquinas domésticas clásicas. Y sobre todo, merece la pena volver a visitarles, animarles y apoyarles porque este museo (y cualquier otro con el mismo planteamiento) son vitales para el mundillo de los videojuegos. Desde jugadores a desarrolladores, pasando por periodistas, a todos les resultará enriquecedora una jornada.


Para cerrar este texto, quiero expresar mucho ánimo y mucha suerte a la gente del museo Arcade Vintage porque la merecen y expresar también mis ganas por volver a visitar el museo en un futuro.



Más fotos, en modo galería, de la visita:


Me gustó esta máquina con una bola para utilizarlo y con una advertencia de no hacer el bestia con la misma







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1 comentarios:

  1. Veo que tambien se ha recuperado lo de esperar para jugar jejeje. Muy típico de los salones arcade con las máquinas más solicitadas!!
    Se pedía la vez como en la panadería y en los recreativos más civilizados podías poner tu moneda de cinco pavos en el cenicero para anunciar tu intención de que eras el siguiente.

    Muy bueno el artículo y deseando volver a probar aquellas máquinas en el museo que como bien dices, el apartado físico es un porcentaje muy elevado que se suma a la experiencia del juego en si. ;)

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