Dark Souls, ciudad de vacaciones


Cuando compré el remaster puse en twitter “Vuelvo a casa”. Y es que Dark Souls genera unos sentimientos que ningún otro juego (quizá alguno sí, pero no rompamos la frase dramática) puede conseguir.

"Dark Souls. ¡Qué Guay!"


Dark Souls es una obra maestra del arte de los videojuegos. Puede gustar o no gustar, pero la maestría y el saber hacer de Miyazaki y su equipo es único. La precisión y el mimo con la que el mundo está construido pueden compararse con el detalle de los trazos del pincel en un cuadro. Los personajes interactúan con el receptor transmitiendo tanto carisma como el de la mejor película, novela u obra de teatro. Y los emplazamientos dejan imágenes dignos de las mejores fotografías.

Pero por encima de todo esto, como toda gran obra de arte; Dark Souls genera discusión, inspiración, y  sobre todo, reflexión. Ahora que he completado el juego por enésima vez, he visto cómo Dark Souls genera un lazo muy importante con el jugador. Este lazo es el que provoca todo el fandom que tiene Dark Souls, tanto aquellos que defienden el juego a capa y espada, como los que disfrutan haciendo animaciones, doblajes o vídeos haciendo el imbécil.

Ahora bien, por qué se crea este lazo en un juego que, según dicen, es inmisericorde con el jugador. Bueno, lo es por el mismo sentido que tú puedes sentirte atraído por el lugar al que perteneces o por algún otro lugar concreto. Por lo que te gusta el lugar en sí, por la gente que lo habita o por las vivencias que has tenido en ese lugar. Sentido de pertenencia.


Empezando por el principio, antes de empezar el juego, tu personaje es altamente personalizable. Tú le pones el nombre, eliges su sexo, constitución física, clase, objetos y puedes modificar su cara hasta el absurdo. Tu personaje, tu avatar, te va a representar, te vas a sentir unido al mismo.

A partir de aquí, ese personaje al que te sientes unido, empezará a enfrentarse al mundo que Dark Souls presenta. Un mundo duro y que te complicará alcanzar tus objetivos. Sin embargo, no estarás solo. A lo largo de tu odisea encontrarás personajes que pueden resultar ser buenos compañeros y amigos incondicionales o ser personas despreciables. Y todos tienen una meta que alcanzar en ese lugar. ¿Dónde? En Lordran.

Lordran es un lugar especial. Es un lugar del que ves una foto y sientes nostalgia. Te entran ganas de volver. Como cuando ves una foto del camping al que ibas de pequeño, o una foto del pueblo de tus abuelos, o una foto del descampado al que ibas a jugar de niño y que ahora es una zona residencial. En videojuegos sería como decir, una foto de Grove Street (GTA: San Andreas), de Carrera Blanca (Skyrim), el jardín del castillo de Peach (Super Mario 64) o incluso el mapa Dust de Counter Strike. Todos lugares icónicos, todos te hacen sentir nostalgia.


He pasado más tiempo aquí que en mi propia calle

Dark Souls además hace de cada localización de Lordran un lugar por explorar, con las razones que han llevado a ese lugar ser como es y por qué todo ha llegado a la situación actual. Pero algo que le da un valor extra a Lordran son los enlaces, los caminos de una localización a otra. Un ejemplo serían las cuevas de telaraña que enlazan Izalith Perdida y Ciudad Infestada, la característica forma de Queelag y Quelaan y el origen de ambas. Todo esto tiene una razón de ser, un sentido y cuando piensas sobre ello añade todavía más por hacer de Lordran un lugar fascinante.


Vale, Lordran es un mapa muy bien diseñado, pero… ¿Tanto por esto? ¿No podías haber hablado de otro juego con un buen diseño de niveles? Mario Odyssey tiene buen diseño de niveles, haberlo hecho de ese que es más cuqui.

Bueno, sí, pero es que Mario Odyssey no es como la vida. Una lucha y sufrimiento constante. Volvamos un poco hacia atrás. En Lordran te encontrarás con distintos personajes, con sus metas y sus motivaciones, que pueden ser iguales a las tuyas, opuestas o directamente no tienen nada que ver con las tuyas. Luego también está el hecho de que la mayor parte avanzan en sus objetivos aunque no les ayudes. Muchos de ellos fracasando en el intento.

Y este punto es vital, en Dark Souls, tal y como en la vida, el fracaso es parte importante. Más bien, sobreponerse al fracaso. Porque el juego está pensado para que fracases, para que pierdas lo que tenías y vuelvas a luchar por conseguir lo que querías. Esto te hace sentirte motivado, pues todos los retos  que tienes delante son superables, pero necesitas esforzarte para superarlos. Y la sensación de superación conforme vas avanzando es cada vez más fuerte y motivadora.

 Pero no sólo fracasas tú, también lo harán los amigos que has conocido a lo largo de tu aventura. Pues el mundo también es duro para ellos y no siempre salen bien parados. Puedes ayudarles o enfrentarte a ellos para que no consigan lo que quieren o incluso ignorarles. Y poco a poco van avanzando en su propia aventura, mientras tú lo haces en la tuya. Y puede ser que en algún momento lo encuentres más adelante, y es posible que cuando lo encuentres, haya muerto y se haya vuelto hueco. Incluso puedes unirte a los distintos grupos a los que estos personajes pertenecen, dependiendo de la relación que tengas con ellos. Creas lazos.


Solaire será uno de esos personajes que amaremos de todo corazón


Ahora unimos; la sensación de lucha, de frustración al fracasar y de placer conseguir nuestros objetivos; La sensación de estar habitando un lugar fascinante, vivo, que existe más allá de nosotros, que parece haber existido antes de llegar nosotros y existirá cuando nos vayamos; y finalmente los lazos que hemos creado con la gente que nos hemos encontrado en nuestro camino.

Y así, con todo lo que conforma Dark Souls, nos hemos sentido parte de algo, hemos luchado por lo que queremos, nos hemos fascinado por los lugares que hemos visitado y nos hemos encontrado con gente que nos ha hecho querer ayudarles y acompañarles o detenerles. Estas similitudes con la vida y con las vivencias que hacen sentirnos apegados a un lugar concreto, hacen de Dark Souls un juego especial.


Es algo fascinante, porque Dark Souls ha sido alabado de muchas formas distintas. Sin embargo, como las buenas películas, siempre se descubre algo nuevo, siempre  se puede reflexionar desde otro punto de vista. Como he dicho al principio, Dark Souls genera discusión y reflexión. Este artículo tomó un camino distinto desde que descubrí un vídeo que habla de cómo Dark Souls ayuda con la depresión. Dark Souls ayuda a superar la depresión. Dark Souls, ese juego que te machaca cuando te equivocas, ese juego que se caracteriza por su ambientación triste y sombría…



Aquí el vídeo del que hablo.


Y es cierto. Y no lo es. Porque cada experiencia es única, aunque todas  se mueven alrededor de tu relación con el mundo y con la sensación de superación de conseguir tus objetivos. Dark Souls te hará sentir algo totalmente distinto a la persona que está a tu lado. Yo no veo Dark Souls como una herramienta para superar la depresión. Mi forma de enfrentar al juego es la de alguien que ha ido de vacaciones a un lugar recóndito y está deseando volver. Porque la primera vez, su mundo me fascinó de principio a fin y me encariñé con personajes como Solaire, Rhea de Thorolund, sombrero grande Logan o Siegmeyer.


¿Alguna vez has viajado a algún lugar precioso y conocido a gente maravillosa?
Seguro que estás deseando volver…


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2 comentarios:

  1. Me llamó la atención el título de tu artículo y de veras que me he gustado mucho.

    Gran trabajo ;)

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    1. Muchas gracias, es genial entrar y encontrarse un comentario positivo sin esperarlo.
      Gracias de verdad.

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