Final Fantasy VIII - Reivindicación del sable pistola (Parte 2)

Continuamos el camino que empezamos algunos días. Segunda parte dedicada a la octava parte de la saga Final Fantasy. 

"Final Fantasy VIII - Reivindicación del sable pistola (Parte 2)"


Y, como lo prometido es deuda, he vuelto. Vuelvo con todo para rematar algo que dejé en el aire. (Lee la primera parte >>aquí<<) Soy un tío de palabra, de palabra atropellada, pero de palabra. Escribo estas lineas a sabiendas de que este tema se ha enfriado tanto que ni en el microondas se calienta pero voy a tratar de calentarte como un café de esos que pides en una cafetería, que lo pides templado y te lo traen directamente del Monte del Destino de Mórdor de la Frontera, Cádiz. Como diría Cloud: Allé vamos!

De reivindicar el sable pistola se trata. Final Fantasy VIII fue, en su momento, el título más vendido de la saga, así como apuñalado. El VII tuvo, tiene y tendrá tanto fandom a su alrededor que la gente esperaba más de la octava entrega, como ya expuse en mi anterior entrada. Final Fantasy VIII no fue lo que demandaba la gente pero es, en sí mismo, un título grandioso y os quiero contar un poco por qué creo que lo es.

El juego tiene una de las mejores bandas sonoras de la historia de los videojuegos. Y, perdónenme por tan ardua afirmación pero sí, para mí tiene mejor banda sonora que el VII. De hecho, en la saga sólo me la supera el VI por la cantidad de detalle que tiene y la escasez técnica de la época en comparación a lo que se hizo después. Y, ojo, no estoy diciendo que la del VII sea mala, ni mucho menos, que ya sabemos cómo funciona el hooligan de según qué videojuego. No. La banda sonora del VII es magistral, como todo lo que hace el señor Nobuo Uematsu. Solo digo que, a título personal la del VIII es mejor a los puntos, no por KO.

Empezando por Liberi Fatali. Dios santo, es un tema simplemente sublime. Hablamos de un juego que va sobre brujas y tenemos un primer tema que parece más un conjuro de magia negra que una canción en si. Los pelos te los pone de punta desde el primer “Fithos lusec” para seguir repitiendo esto como si de pura brujería se tratase para luego arrancar con fuerza y velocidad metiéndote en el juego con una intro visual magistral. Es una obra de arte que empieza evocando pura oscuridad, sigue metiéndote adrenalina en el cuerpo y termina dando un halo de esperanza al jugador. Temas como el del Jardín de Balamb, The man with the machine gun, la mítica ya fanfarria de la victoria y, sobre todo, Eyes on me, un temazo pop sublime, redondean una BSO completísima y disfrutable por sí misma. De hecho, mi hija solo se duerme con Fragments of memories, una nana dulce y nostálgica a la vez. Una delicia.



Jugablemente está muy bien. Es cierto, lo he dicho varias veces, el tema de la extracción no es el mejor sistema. Me parecen más redondos los sistemas de VII y X por ejemplo. Pero tampoco me parece un sistema malo. Como expliqué también en el anterior post, extraer magias durante horas no es la única opción para hacerte con ellas. De hecho, no es la mejor ni de lejos, y puede suponer incluso un reto en algunos casos bastante interesante. No dista mucho de anteriores entregas, es un JRPG por turnos y ya está. Si te gustan los turnos este es tu juego. Si no pues ponte a jugar a otra cosa. Quiero decir, es lo que hay y no hay más.

El tema de las habilidades y los Guardian Force, nombre que se les da a las míticas invocaciones de la saga, me parece excelente. Que puedas adquirir diferentes tipos de habilidades una vez tengas al GF correspondiente es una forma de hacer las cosas que a mí, personalmente me gustó. De hecho, es una fórmula que ya se llevó a cabo con Final Fantasy VI. En el VII, las invocaciones dejaron de tener utilidad más allá de lanzarlas y que dieran un golpe más o menos poderoso. Al final tenías una cantidad ingente de invocaciones y solo usabas Caballeros de la mesa redonda, si acaso Hades y pare usted de contar. Y poco porque se conseguían casi al final. De hecho, yo no usé nunca invocaciones en estos juegos más allá de estas dos y algún Bahamut que otro. Pero igualmente, eran golpes más fuertes, no tenían mayor uso. Aquí le damos más uso que pegar una leche de cojones. Además, añadimos que pueden incluso morir en combate y que puedes, con ciertos elementos, mejorar la afinidad de según qué personaje con el GF, lo que les hacía un elemento más, algo parecido a tener más personajes jugables, algo que se terminó de hacer en Final Fantasy X. Además, tenías que jugar con tus personajes y los GF para que tus tres personajes principales estuviesen balanceados de alguna forma con las habilidades correspondientes y no tener a uno chetado con el tope de vida y al otro con 400 puntos que de un golpe se iban a tomar por saco. Porque gracias a ellos podías aumentar tus stats sin tener que subir de nivel y de eso voy a hablar ahora.



Y es que puedes pasarte el juego de una forma increíblemente fácil y llegar al final con no más de nivel 10. Este es otro tema. Puedes jugar con la curva de dificultad del juego según tú quieras si sabes hacerlo. Puedes ponértelo más fácil o más difícil según tú quieras ya que los enemigos suben de nivel contigo. Es decir, si tú estás a nivel 10, tus enemigos y el 99% de los jefes (los obligatorios todos) estarán a nivel 10 o similar. Pero tú puedes estar tan jodidamente chetado que te los cargues de un espadazo teniendo el tope de vida y casi el tope general en todos los stats. ¿Cómo? Enlazando magias. Este juego es un mundo. Puedes jugar con casi cualquier elemento propio como tú quieras, es perfectamente personalizable. Solo el enemigo más poderoso del juego estará a nivel 100 sí so sí y para enfrentarte a él tendrás que levear sí o sí. Y ahora me dirás: pero si cuando peleas con un enemigo random ganas experiencia, ¿cómo lo haces? Me reservo esto para mi canal de youtube porque la explicación se puede hacer muy larga y creo que es mejor si lo explico jugando al juego, vamos si lo tengo delante. Pero de poder, se puede.

En cuanto a dificultad pues lo ya comentado. Vamos a partir de la base de que te vas a pasar el juego de manera normal. Entiéndase como normal el hecho de ir avanzando en el juego eliminando a todo bicho viviente que se te cruce en el camino, obteniendo los objetos que te vas encontrando y leveando normalmente. Es un juego de dificultad normal. Es lo bueno, hay enemigos que requieren su estrategia, claro, y ya al principio se te cruzan dos enemigos que te pueden dar el día como son Elviore y la araña mecánica cuyo nombre en jeroglífico no voy a trasladar a este texto. Sobre todo la segunda que, si no te da por huir y te la quieres cepillar, te puedes meter en un problema. De poder dicen que se puede, yo no lo he conseguido nunca por el tiempo y mis nervios, pero dicen que se puede. De hecho, es parte clave para el truquito de subir stats sin subir de nivel. Ahí lo dejo.

EDIT: Incluimos el vídeo donde se explica como pasarse Final Fantasy VIII sin subir de nivel
 

Enemigos tienes de todos los colores. De hecho, hay dos islas en la que los enemigos están a nivel 100 siempre y no son enemigos cualquiera, son los enemigos más potentes del juego. El mejor lugar para subir de nivel...si puedes. Además, tenemos al típico enemigo opcional tela de chungo que, en este caso, es bastante jodido. Bueno era, porque ya con tanta guía y tanto Youtube para que te lo ventilas en un ratito pero en su época era un enemigo de sangre sudor y lágrimas. Ente Omega no solo tiene una cantidad ingente de vida, más de un millón, sino que absorbe todos los elementos y sus ataques son devastadores matando a un miembro del grupo o dejándotelos a todos con 1 mísero punto. A eso unimos unos stats al máximo, incluyendo velocidad con lo que además de pegar fuerte no para de pegarte. Un reto increíble y otro de los motivos para hacer el (ya estoy pesado) truquito.

Y llegamos a lo que, para mí, es el mejor minijuego de la saga, el Triple Triad. No solo es entretenido, no solo tiene reglas que no entiende ni el que lo creó, no solo puedes jugarlo con casi todo el mundo sino que te da mucho más que ningún otro minijuego en la saga. Porque cada carta puedes transformarla en un objeto y de ese objeto puedes conseguir magias muy, pero que muy tochas, o sacar otros objetos también tela de tochos. No voy a decir que es la parte más fundamental del truquito (de los cojones). Además, es increíblemente divertido. Tanto que llegaron a extraer este minijuego para transformarlo en juego por sí mismo. Hay a quien le gusta más la versión del Final Fantasy IX, el Tetra Master, pero para mí era bastante más enrevesado a la par que aburrido. Pero bueno esto es opinión, no información. Creo que al del IX no le eché ni dos partidas. Además, en Tetra Master tenías cartas que solo servían para eso, para jugar a las cartas. No tenías más motivación que esa. Sin embargo, en Triple Triad tenías la motivación de conseguir el elemento o la magia que necesitabas para avanzar. De ahí su importancia.



Otro punto positivo para mí es Squall. Todo el mundo lo odia no sé por qué. A mí me pareció un gran personaje. La gente lo trata de jodidamente emo porque siempre está triste, pensativo y cabreado pero al final es un señor que hace exactamente lo que tiene que hacer. Es el más maduro en un equipo de chicos de instituto y eso parece que lo hace más serio. Cuando todo el mundo se revoluciona porque no saben qué hacer él se pone su mano en la frente, que es su forma de pensar, y acaba arreglando el problema tranquilamente. Lo bueno de ser serio y tranquilo es que, cuando todo el mundo se pone nervioso, él es capaz de analizar la situación y elegir siempre la mejor opción. Además, qué coño, era un tío que viene de un orfanato al que le han arrancado a sus padres y a la que era como su hermana, lo han soltado en una escuela militar, y encima tiene a un señor llamado Seifer que le hace bullying y a una profesora que lo acosa. Si no ves normal su actitud tienes un problema amigo o amiga.

Gráficamente para la época fue muy bueno. Es cierto que se quiso innovar demasiado en un mismo juego pero creo que el resultado fue positivo. Repito, para la época. Creo que no ha envejecido bien, todo hay que decirlo. Pero en su época fue muy buen. No solo ya las CGI, que eso si que sigue siendo, aún a día de hoy, canela en rama; sino el juego en general. Pasaron a personajes más realistas y estilizados. Ya no ibas solo con el personaje principal sino que te acompañaban los otros dos personajes que llevases, algo que no se ha vuelto a repetir. Trataron de hacerlo todo más realista y funcionó. Los fondos prerenderizados son una delicia pero, como digo, de la época. Al final todo va hacia el mismo punto, maravilla técnica en la época que ha envejecido mal.

Y por último, el Lagunamov. Qué preciosidad de nave. Dejando a un lado el problema con su nombre original, es la mejor nave de largo de toda la saga, me da exactamente igual cómo os pongáis. Es maravillosa. Imponente, majestuosa y bella. Además, con vida propia. Su entrada al Lunatic Pandora es sencillamente colosal. De verdad, si me dices que Viento Fuerte o el Invencible son mejores....Capón para ti.

Y terminamos con el top de mis juegos de Final Fantasy. Top 5. Tengo en el canal un vídeo con este top pero os lo destripo ya para que veáis que no soy un egocéntrico youtuber de mierda. Ahí va:

1- Final Fantasy VIII
2- Final Fantasy IX
3- Final Fantasy VI
4- Final Fantasy X
5- Final Fantasy VII

Y lo hago habiendo jugado ya a todas las entregas canónicas a excepción de los MMORPG.

Sin más, espero que os haya gustado y, si quéreis más artículos como este ya sabéis...LAIKYSUSCRÍBETE!!

Abrazaco.

-Por Ibrahigames para Orgullogamer-

Si te has perdido la primera parte, puedes leerla aquí:










Créditos de las imágenes: 
Las imágenes que acompañan a este artículo han sido tomadas desde Google Imágenes y los derechos pertenecen a sus respectivos autores.
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