Tienes hype de Red Dead Redemption? Dale al play a Godless



A menos de mes y medio para tener en nuestras casas la segunda entrega de Red Dead Redemption el hype ya anda por las nubes. Un servidor, en las calurosas tardes y noches de verano, encontró un estupendo entretenimiento para hacer la espera más llevadera. No es otra cosa que la serie Godless que podéis encontrar en la plataforma de contenido digital Netflix.

godless, red dead redemption


Godless apareció en 2017 y por supuesto me enteré de su llegada, pero el año pasado fue un año duro en cuanto a tiempo al que dedicar a ocio, así que solo me quede con lo que se comentaba por las redes: una serie western de un pueblo donde solo hay mujeres.

Grandioso error resumirla así y veremos porqué.

Verano, calor aunque sea de noche, pelis pendientes que estén en plataformas digitales finiquitadas, alguna serie… ¡Ah! ¡Sí, mira la del oeste!

Play. Primera escena impactante. Primera sorpresa: es cruda, dura a rabiar, bien… Y así un sinfín de descubrimientos en el primer capítulo que hacen que apriete el play al segundo capítulo al instante.

godless, red dead redemption

¿Qué es Godless?

Godless es una mini serie de siete capítulos (¡Ya está bien de series de 14 temporadas estirando contenido!) donde se nos narran hechos ocurridos en el lejano oeste cerca del año 1865.

Todo fan de westerns que se precie ya ha visto miles de obras sobre ese tiempo convulso en esa región tan inexplorada por el hombre blanco. En muchas de ellas se ha llegado a rozar el ridículo representando el oeste con un sentido estético preciosista, dando lugar a representaciones alejadísimas de la realidad.

Quizás por eso triunfó el espagueti western; por mostrar el oeste como algo mucho más sucio y rastrero que no esas idílicas películas de John Wayne. Sin ánimo de criticarlas -al contrario, hicieron su función- si uno ya está puesto en esto de los tiros y el ganado, celebra los nuevos westerns que han ido apareciendo en los últimos años, digamos desde la aparición de Sin Perdón. En todos ellos se puede apreciar una cierta preocupación por mostrar una realidad; sobre todo en lo que la estética se refiere, pero también en cuanto al comportamiento de la gente, el irrisorio valor de la vida en esos tiempos y el escaso o nulo sentido de la ley.

Godless sigue esta línea y rápidamente nos damos cuenta del barro en las calles, la ropa sucia y desgastada, los sombreros llenos de polvo y suciedad. Incluso lo podemos oír en diálogos, donde se invita en más de una ocasión a que el ayudante del sheriff se dé un buen baño. Una línea que, en cuanto a series, quizás fue Deadwood la que más se preocupó en mostrar un western sucio, muchos años antes que Godless.

Esta afán por mostrar un western más real no impide que la serie tenga una buena dosis de imágenes icónicas, y de esas vamos a tener toneladas, pero bien implementadas y muy bien utilizadas dentro de la narrativa, no son gratis.

Tenemos la representación de un mundo donde la vida no tiene ningún valor, sucio, crudo. Un mundo donde nos damos cuenta que los que viven en él son auténticos supervivientes, día tras día. Un marco tan duro se ve incluso representado en el lenguaje y cómo se utiliza. Quien sabe leer o escribir habla de una forma más elaborada mientras que los que se dedican al ganado o son más solitarios, hablan con frases más cortas y con un lenguaje más directo. A partir de estas premisas básicas ya veréis como jugando con este elemento la serie ofrece momentos de gran tensión. Cosa que vimos perfectamente aplicada en Malditos Bastardos de Quentin Tarantino y su Coronel Hans Landa (Christoph Waltz).

godless, red dead redemption


Exactamente igual que en el primer Red Dead Redemption, en estos siete capítulos encontramos todo lo que un western debe tener. Forajidos, desertores de bandas, sheriffs, ayudantes del sheriff, indios, indios místicos, desierto, doma de caballos, ganado, el héroe, el anti héroe, duelos a revolver, buenos tiradores y salones donde beber buen whisky. Pero lo más importante que debe tener un western también lo podemos encontrar: valor, redención, compasión, romance, crueldad, locura, soledad, mucha soledad. Todo lo que aquella “buena” gente seguramente vivió.

Como he dicho antes la historia nos sitúa más o menos en los años posteriores al 1865 y eso en la línea temporal de Red Dead Redemption sería antes que esta precuela que viviremos a finales de octubre. Para recapitular, el primer Red Dead Redemption estaba situado cerca del 1911, cuando en la Costa Este ya había vehículos y en cambio cerca de la Costa Oeste aún quedaban los resquicios de esos años violentos. El segundo Red Dead Redemption, que recibiremos en breve, nos sitúa en el inicio del ocaso de las bandas de forajidos, más menos por el 1899. Así que Godless sucede antes que los Red Dead Redemption, y vaya si se nota. Tendremos la clara convicción que, en tiempos de Godless, literalmente no había ley.

godless, red dead redemption


Bien, pues todo este marco de historias, vidas y sentimientos lo tenemos plasmado en el lenguaje audiovisual de una forma brillante. Técnicamente es buena, pero tenemos dos aspectos que destacan por encima de lo normal.

Nos daremos cuenta rápidamente –a los pocos minutos de arrancar el primer capítulo- de la belleza de la fotografía en esta obra. Planos que hablan por sí solos. Un uso de la luz al nivel de los grandes maestros -pensad que hay muchas escenas solamente iluminadas con una vela- que en muchos momentos nos abre una ventana a las grandes llanuras del interior de E.E.U.U. El cowboy solitario que recorre su camino entre grandes paisajes de roca, arena, hierba… Las imágenes que todos tenemos en la cabeza y que muy bien recreó la gente de Rockstar, aquí están hechas con un gusto sin igual. Por si fuera poco, el gran trabajo de fotografía llega a su punto culminante cuando se combina con una banda sonora que llena las venas de western puro.

godless, red dead redemption


Carlos Rafael Rivera es el encargado de esta obra tan sencilla y tan auténtica que brilla por su afán de no querer destacar. Sin embargo su música abraza cada plano, lo acompaña y se convierte en algo digno de disfrutar con calma. El tema principal con los violines, guitarras y toda la instrumentación, nos obliga casi a comprar un caballo e ir a hacer la compra a lomos del corcel. Los otros temas de la banda sonora intentan representar a cada personaje según su forma de ser y encajan a la perfección. Fuerza, vulnerabilidad, maldad, un amasijo de sentimientos trasladados a notas musicales.

Los sentimientos… Algunos dirán que no, pero en realidad todos sabemos que han sido y son los verdaderos protagonista de cualquier western que merezca ser guardado en la estantería de nuestro comedor. Al igual que en Red Dead Redemption, la técnica se ejecuta a la perfección, pero son las historias que nos cuentan las que nos tienen a todos enganchados capítulo a capítulo.

En el caso del juego de Rockstar, nos tienen a todos con el hype por las nubes. Ese afán de saber más, de vivir más ese salvaje oeste que todos llevamos dentro, acompañando a los personajes e historias que seguramente Rockstar habrá creado de forma exquisita.

Sin lugar a duda, si os gusta el western de verdad, si estáis sin uñas esperando lo que nos hará vivir Rockstar en breve, debéis ver esta serie. Palabra de Clint Eastwood.

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