Jugando a desgana


No tengo ganas de jugar, no me apetece. Más allá de lo que juego siempre (mi vicio son  los coches). Cada uno tiene el suyo, un lugar cómodo donde volver siempre que sea posible a relajarse y pasar el rato. Y es que hay un momento en el que no apetece jugar a nada o sí, pero es algo muy concreto.


Tantos juegos que jugar y tan pocas fuerzas.


A todos nos ha pasado, todos hemos tenido la posibilidad de empezar un juego (o libro, o serie o película) de nuestra lista de pendientes; pero en su lugar hemos vuelto por enésima vez al mismo producto o haciendo otra cosa. Porque esto es extrapolable a cine, a literatura o cualquier tipo de entretenimiento, realmente.


Cuando llega este momento, uno tiende a preocuparse o a agobiarse por este hecho, pues sólo se contempla como la lista no para de crecer. Esto ocurre porque mientras vemos la lista pensamos no en nuestro entretenimiento, sino en una serie de tareas que tenemos que completar (y aun así esto te pasa en muchos juegos en los que te tienen de recadero).

Siendo sinceros, es comprensible si trabajas como analista de videojuegos, ya sea en labor crítica o como cualquier aspecto de tu trabajo; pero si es un entretenimiento, es mejor dedicarle tu tiempo simplemente a aquello que te apetece o te llama la atención. Si es verdad que el enriquecimiento cultural pasa por la variedad y el probar todo lo posible, pero no a desgana. Por eso mismo, estar pensando en lo próximo que tienes que hacer mientras tratas de disfrutar de lo que estás haciendo no es buena idea para disfrutarlo.

Este momento lista es especialmente grave con videojuegos, por la cantidad de horas que implica completar uno, cosa que amplifica la posibilidad de que no consigan mantener nuestra atención. Y no digo que me haya pasado con juegos necesariamente malos, simplemente no consiguieron mantener mis ganas de seguir jugando. De los ejemplos más recientes son Psychonauts y Jet Set Radio.

Y esto puede empeorar realmente si decides no empezar uno hasta completar el anterior. Así ni completarás uno, ni empezarás el siguiente. Las cosas no van por ahí, no puedes estar listo para disfrutar de algo que no te apetece o que no te llega en el momento correcto. Por esto mismo, las recomendaciones, los análisis o la opinión general nunca deben ser más importantes que lo que nos llama o nos apetece. Eso sí, puede ser que algo nos apetezca más o menos por un análisis o la recomendación de alguien cercano, al final no tenemos todos los detalles sobre lo que nos interesa y esto nos ayuda a tomar una decisión para gastar nuestro dinero, no es poca cosa.

Puede ser que en el peor de los casos, ni siquiera tengas un juego al que te apetezca jugar, que le estés perdiendo el gusto a tu vicio de siempre y que no encuentres nada nuevo a lo que echar mano. Llegado ese momento no hay de qué preocuparse, no tienes que vender tu consola y dedicarte a cultivar un huerto usando lo aprendido en Farming simulator (o Stardew valley, o Animal Crossing, o Minecraft…). Cuando esto ocurre, es lo mismo que antes, lo mejor es hacer lo que te apetezca.


Todo tiene sus ciclos y etapas

Nuestra gestión del tiempo y hábitos de entretenimiento cambian con el paso del tiempo. Cada etapa de nuestra vida nos dedicamos a hacer unas cosas u otras, y es posible que en esta etapa concreta, los videojuegos no supongan un elemento llamativo para pasar el tiempo libre, o tengamos que ajustar nuestra forma de jugar a unos nuevos hábitos.

Este último sería mi caso, pero, la primera frase del artículo es mentira, me apetece jugar y juego. Sin embargo, he cambiado mis hábitos de juego y en lugar de usar el PC para ello opto por la Switch y jugar descansando en la cama. Y gracias a eso empecé hace dos semanas Darkest Dungeon y ya llevo más de 10 horas. No es que haya dejado de jugar, es que ya no juego como antes. También es una solución no jugar el mismo tipo de juegos que antes.

Sin embargo, no es sólo eso, no todo se centra en videojuegos, este agotamiento puede ser también causa de necesitar una nueva perspectiva para jugar. Y para eso, lo mejor es dejar de intentar jugar y pasar a otros entretenimientos basados en videojuegos: leer sobre videojuegos, informarse, conocer otras opiniones, ir a la caza del tesoro buscando algo que acabe llamando tu atención…



Itch.io es un gran lugar para buscar algo distinto

Y en última instancia, siempre puedes tomar un descanso de videojuegos, leer algunos libros pendientes, ver películas, ver series… O SALIR A LA CALLE, QUE ESTÁS “TOL” DÍA CON LA MAQUINITA, SAL UN POQUITO A LA CALLE QUE SE TE VA A PONER LA CABEZA CUADRADA DE TANTO ESTAR DELANTE DE LA MAQUINITA.

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