Deseos e ilusiones para Call Of Duty World War II



Ya está, se ha dado el pistoletazo de salida para el próximo Call Of Duty anual y aunque la mayoría somos unos recelosos, miramos con desdén a la pútrida Activision, no se puede negar que su próximo título despierta un interés especial que hacía mucho que no sentíamos. Todo por el olor a sangre y pólvora que desprende la segunda guerra mundial.

La primera imagen promocional se inspira en "Hermanos de Sangre"
Esperemos que no solo en lo estético...

Hace ya 14 años del primer COD, un juego que se anunció tímidamente en la industria pero que sacaba pecho por competir contra la inamobible Medal Of Honor de Electronic Arts. De hecho, no es exagerado el afirmar que le sobrepasó y le robó el puesto e incluso en el futuro se asentó como el rey de los Shooters basados en este conflicto histórico tan famoso. Todo gracias a detalles como la fidelidad de sus armas (tanto en diseños como en kinestética), la gran recreación de los escenarios, el plasmar momentos y luchas con un espectáculo digno de una película de Spilberg, su dificultad diablesca que nos hacía sentir carne de cañón antes los vigorosos nazis...

Cualquiera diría que leyendo esto hablase de cualquier juego menos de un COD viendo como se tornó el asunto en la actualidad. Que queréis que os diga, era un auténtico gozo el ver la perspectiva de la II GM desde 3 ejércitos diferentes (SAS británico, 506 paracaidista americano y el ejército rojo de la orden Nº227), 3 campañas bastante diferenciadas entre sí donde en unas se apoyaba más el combate de masas con muchos soldados mientras que en otras se fomentaba más la infiltración o el sobrevivir a toda costa sea como sea.

Estas sensaciones se fueron transmitiendo y potenciando en las entregas siguientes, no obstante, COD 2 se volvió un juego de culto y considerado el mejor exponente de la temática aún al día de hoy por muchos usuarios. Sin embargo, la llegada de la nueva generación de sistemas y la apuesta fuerte por el online dio un vuelco a la situación del shooter moderno. La II GM ya no daba tanto dinero y tampoco generaba demasiada expectación como así lo hacía en la época de los 128 bits. Por tanto, Activision decidió dar un golpe sobre la mesa y cambiar de época, saltando a la guerra moderna, apostando así por nuevas dinámicas jugables y un motor gráfico nuevo que le permitiese crear experiencias hiperrealistas que rivalizase con el cine.

El tono amarronado y oscuro, el subtítulo en neon,
los helicópteros al fondo cogiendo protagonistmo.
La portada de MW1 ya transmitía que
estábamos ante un cambio importante en la saga.
Podemos decir que COD 4 Modern Warfare fue el sueño mojado de muchos jugones pero también fue la primera célula negra que dispararía el "cáncer" futuro de la saga. Asentar ideas como la regeneración de salud, la IA diana (llamada así vulgarmente a la IA de los soldados esponja de balas) o el robo de protagonismo de la campaña, reduciendo su duración a favor de potenciar la experiencia multijugador online o el abuso de scripts cinemáticos pisando los jugables dio lugar al hate desmedido por una saga que lleva lanzando un juego al año sin apenas cambios sustanciales desde 2007.

Necesitamos creer con urgencia que WWII significa un punto de inflexión para la saga. La vuelta de este conflicto tan famoso tiene que traer consigo otra revolución del género que limpie la mala praxis jugable actual. EA lo intentó el año pasado con Battlefield 1 y a juicio personal fue un intento fallido pues se seguía manejando sobre las bases conservadoras de Battlefield 3.


¿Qué queremos para el nuevo Call Of Duty?


1º) Renovación de la kinestética.

Estamos hartitos de que las diferencias jugables entre las armas sean nimias y estas disparen recto como si la gravedad no existiese. Queremos volver a sentir una Thomsom sintiéndose una Thomson y no una MP4 clónica cualquiera. Queremos sentir la frustración de tener que cargar un M1 Garand sacrificando balas. Queremos sentir como el retroceso de una M30 hace que acertemos una bala de cada 100 disparadas. Queremos sentir lo que es pilotar un M4 Sherman con sus limitaciones y virtudes en vez de otra skin de un coche que se controla solo mientras disparamos cañonazos infinitos. Queremos recorrer el campo de batalla y que este no sea un pasillo de correr y disparar emulando a Rambo por tropecienta vez consecutiva.


2º) Apuesta fuerte por la campaña

La 2 GM está repleta de grandes momentos y batallas que queremos volver a experimentar como dios manda o incluso contemplar nuevos frentes que todavía no se han extrapolado al medio del videojuego. Y queremos hacerlo sintiéndonos de verdad dentro de ellas y no corriendo un pasillo con dianas de plástico a las que volar las cabezas como tomates. En COD 2 se supo mostrar la batalla de la playa Omaha de forma encomiable, es quizás de mis momentos favoritos de la saga aunque no tenga tanta intensidad como la vivida en MOH Alied Assault, donde te sentías dentro de la película de "Salvar al soldado Ryan" tal cual. Tampoco olvido la tensión y miedo del inicio de la campaña del cabo Ivanovich, donde sin un arma tenías que avanzar en el frente escondiéndote entre cadáveres y esquivando lluvias de balas de los aviones.


3º) Respeto por la memoria histórica

Aunque queremos vivir toda una batalla gloriosa en el juego, por favor, que esto no sea en detrimento de la fidelización histórica. Lo mejor es que en Sledgehammer se documenten bien para conseguir crear un mini-universo de los años 30 y 40 que sea creíble y fidedigno.
De que serviría recrear un pueblo francés derruido con mimo hasta en el último ladrillo si después no te dice nada más que "soy una cobertura" o te rompe con la absorción temática. En los últimos años se ha descubierto nuevas formas de narrar en un videojuego e incluso el escenario puede ser el vehículo que conduzca dicha narrativa.


4º) Radicalizar el multijugador

Con esto quiero decir que hace falta una evolución en la faceta con mucha prisa. El modelo de "A ver cuantos jugadores mato sin morir" está explotado hasta la saciedad y ya no es sostenible para el jugador. Se necesitan nuevas formas de juego, nuevas experiencias, el vivir una guerra con otros jugadores sin tener en consideración elementos que provoquen la disonancia ludonarrativa como las rachas de bajas, los niveles, los prestigios o las habilidades de las clases. Necesitamos algo que no hayamos imaginado todavía, algo sorprendente y que marque una nueva escuela como así hizo Modern Warfare en su día.


5º) Ante todo, un juego inteligente

Esto es lo más importante. COD al día de hoy se vende como una chuchería con tiempo de caducidad donde el niño impresionable al ejecutivo con media hora libre al día pueden introducirse en su propuesta para descargar adrenalina mientras el placebo cumple su efecto a través de los ojos y el crecimiento del ego por abatir un avatar de otro jugador.
El problema de un videojuego como este es que se siente como un producto sin alma, sin nada que decir, sin nada que trascender en la historia del medio. WWII tiene que saber ser un videojuego, saber divertir a sus compradores pero sobre todo, ser inteligente y no menospreciar el atributo que los indies del ahora tan bien saben explotar: el ser Arte.
Porque si juegos como This War is Mine o Spec Ops: The Line supieron contar lo que es vivir una guerra desde otra perspectiva sin perder su valor como videojuegos, Call Of Duty tiene los medios más que de sobra para conseguirlo.


Así que, amigos míos, juntaos y cogeos de las manos, hay que rezar para que Activision escuche nuestras plegarias. Ojalá World War II sea todo lo que deseemos y no la nueva skin anual de unos engranajes más oxidados que la bujía de un Jeep Batam's del 40.


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