El verdadero rey de Westeros

Hoy quiero retirarme un poco de lo convencional, y traerles mi opinión sobre un personaje particular en una de las series que más me gustan. Y les advierto, si no han visto el final de temporada de Game Of Thrones, les aconsejo lo vean y posteriormente lean este texto.

Debo admitir que el último capítulo de la quinta temporada de Juego de Tronos me dejó con muchos sentimientos que de alguna manera los considero indescriptibles. Mientras todos debaten el destino de Jon Snow, mi mente sigue divagando en lo profundo que es la figura de Stannis Baratheon.

El destino del "Señor de la Luz" se desvanecía lentamente en su mirada
Lo que más me sorprendió, fue lo que sucedió con el legítimo rey de los Siete Reinos. Donde debo agregar que la actuación de Stephan Dillane es algo sublime. La manera en la que mantiene su fortaleza aún después de saber que su esposa se suicidó, la mitad de su ejército se amotinó y el hecho de que acababa de sacrificar a su hija a unos dios que ni el estaba seguro de su existencia.

El exacto momento donde observa en la helada tundra de Winterfell a los miles de caballos de Roose Bolton aproximándose, con un sentimiento de mortificación de que ya le había llegado su hora. Un lento suspiro para posteriormente desenvainar su espada y enfrentarse a la muerte de la única manera en la que había afrontado su vida, con honor. Y sobre todo, dignidad.

Con un lento suspiro, el último de los Baratheon  da la bienvenida a su fortuna
Incluso la escena donde Brienne de Tarth le dictaba su sentencia de muerte y le pregunta sus últimas palabras. No negó el asesinar a Renly con magia de sangre, y mucho menos alentó la piedad de la guerrera de las islas de Zafiro. “Ve. Haz tu deber”, ¿Que se puede sentir mejor que irse del plano terrenal de la manera que fuiste toda tu vida? Se notaba en sus ojos lo que significaba la huida de Melisandre. Y aun así, peleó hasta el final.

Es el personaje menos carismático y más odiado por algunos, pero es uno de los protagonistas más interesantes de  la saga. Lo gracioso es que el arquetipo es totalmente fantástico, ya que nadie en su vida se rige de manera totalitaria por sus ideales. A excepción de Stannis Baratheon…

Un pequeño tributo a Stannis Baratheon, el guerrero de la Luz

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2 comentarios:

  1. Stannis fue víctima de su estupidez. Si hubiese actuado con lógica y no bajo las absurdeces de una fé en la que ni siquiera estaba seguro de creer las cosas habrían sido diferentes. De hecho, la mitad de su ejercito se pira porque sacrifica a su hija inútilmente.

    Vale que gracias a Melisandre derrota a su hermano y se hace con su ejercito, la tía era la bomba haciendo bebés de humo negro. Algo de magia no es nada malo pero supeditar tu estrategia enteramente a una religión a niveles absurdos te lleva a esto.

    Yo quería que Stannis fuese el rey, hasta que se cargó a su hija. Ahí fue cuando tuve claro que se le había ido el coco y cuando supe que no acabaría bien. Habría sido un buen rey, creo...pero es lo que hay.

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    1. Concuerdo totalmente totalmente. De hecho , la primera vez que vi la segunda temporada estaba seguro que iba a tomar King's Landing.

      Pero en fin, lo que más admiraba de el era la manera en la que regía sus acciones de acuerdo a sus ideales. Como lo que hizo con Davos, de que una buena obra no borra la mala.

      Pero en fin, me hubiera gustado que matara a Ramsay o a Rose Bolton. Como los odio xD

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