A propósito de la compra next gen

Ps4 y Xbox One, la nueva generación de consolas. ¿Merece la pena su compra?


Xbox One


Esta pregunta hay que cogerla con pinzas. Si eres un apasionado de los videojuegos, y creo que así es, si no dime tú a mí, que haces leyendo este blog, la respuesta es un si como una casa.

Es una opción a tener en cuenta. Aparte de tener el Pc a punto para jugar, el hacerte con una de estas consolas, o incluso con ambas, no va a suponer un error en tu vida. Si tienes dinero y tiempo para alimentar y atender a tus juegos, ¿por qué no? Adelante.

La pregunta más bien es para mí. Y de eso va esto hoy. Un poco de opinión por aquí, paciencia que sujete “el ímpetu consumista” para que no sufra mi fondo monetario a la hora de tomar mi decisión por allá y casi tengo mi respuesta a la pregunta. Un no como una casa.

¿Por qué no?

Por razones que no os importan lo más mínimo (dicho en el sentido de no aburriros y no en el sentido chulesco de la frase) he estado casi seis meses apartado de los videojuegos, de orgullogamer, del cine… para que seguir esta lista, he estado apartado de casi todo.

También de internet. Por un lado, nunca he estado más a gusto viviendo en la ignorancia desinformativa del mundillo del videojuego, por otro, me ha servido para contemplar el nacimiento de la nueva generación con perspectiva, sin que nada ni nadie me influyera en una u otra decisión.

Cierto es que lo echaba de menos. De modo que el otro día, cuando la rutina me devolvía a mi anterior y peor vida, decidí recuperar el tiempo perdido, en lo que respecta a la nueva generación. Dediqué un día entero a ver videos y reseñas de los juegos que cabalgan a lomos de Ps4 y Xbox One.

Encontré mucha morralla. Me recordó un poco al inicio de la generación saliente, cuando vi por primera vez funcionando un Call of Duty 2, en una 360…me dije, “pero si eso lo mueve igual mi Pc que ha conocido los dinosaurios”.

Pues una ligera sensación me ha recorrido mi cuerpo serrano. Tanta potencia, tantos megas, tantos prodigios, para que finalmente aquello que veo, no me sorprenda lo más mínimo.


 Aún no he visto nada lo suficientemente espectacular que me decida a dar el salto. Mucha cinemática vitaminada, pero a la hora de la verdad, a la hora del gameplay, el entusiasmo se reduce por lo que deducen mis ojos.

Por no hablar de los años. Los años van pasando. Los reflejos perdiendo. ¿Están mis reflejos preparados para la next gen? Titanfall, por poner un ejemplo, me estresa: carga, asómate y  dispara, repítelo seis mil veces, carga, asómate y  dispara. Fuegos artificiales por doquier, luces, sombras, fuego, enemigos, amigos…que estrés!
  
Ahora es cuando saltan las masas con piedras y cuchillos para borrarme del mapa. Un momento compañeros. Lo sé. Estamos a inicio de generación. Los desarrollos de los juegos son lo que son. Muchos de los desarrollos que comenzaron, su finalidad era acabar (y así lo han hecho también) en Ps3 y 360 y han tenido que portarlos a la nueva generación en relativo poco tiempo y más y más argumentos leídos en miles de foros (bueno, en dos foros), lo se, tranquilidad.

He de decir, que confío en la nueva generación. Antes os hablaba de recuerdos, respecto a la anterior generación. Bueno, pues llegados a este punto, también os digo que la sensación futura con Xbox One y Ps4, son positivas. De igual forma que Call of duty 2 en 360 no representaba todo su potencial,  sólo hay que ver un Crysis 3 o un Gta V para ver lo que nos puede deparar el futuro con Xbox One y Ps4.

¿Merece la pena comprar Xbox One o Ps4?

No. Por el momento. Voy a dejarlas macerar un año mínimo.

Uno empieza a estar cansado de las mismas propuestas jugables. Uno empieza a estar cansado de ciudades inmensas terriblemente “abiertas”, donde puedes hacer, en apariencia, de todo y acabas haciendo nada, estoy cansado de la fórmula de las coberturas, cansado de musculocas hipermusculadas que si lo echas en un saco todo, en su conjunto me hacen olvidar la esencia del videojuego, o que se pierda dicha esencia, en cierta medida.

Esencia del videojuego… umm…quizás es un buen momento para reconciliarse con Nintendo.

Otra salida es tirar de historia. En vez de mirar adelante, pararse calmadamente un momento para terminar de jugar a todos esos títulos que “el ímpetu consumista” no me dejó acabar en su día. Como diría Humphrey si hubiera conocido los videojuegos: “siempre nos quedará lo retro”


Mario Landflyer – Orgullogamer. Xbox One y Ps4 pueden esperar.
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